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Ella se abraza para guardar
la ternura
que el candor vivido no caiga
ni las caricias que
iluminaban días nublados .
Otoño cayó sobre la primavera
tiñendo el corazón de abriles y
altiplanos.
La piel de la rosa lagrimea
entre libros amados
leíamos mudos de placer
y planeábamos futuros.
No entiendo porque te fuiste
en el punto de comprensión y goce
de la vida enarbolando felicidad.
Si es una prueba
¿quién la manda?
Pero encontrarán a una mujer que se cae y levanta
pese al grito entrecortado
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